La presión del trabajo
La sobrecarga, la presión por rendir, unas relaciones laborales difíciles o el peso de la responsabilidad. La hipnoterapia puede ayudarte a llevar las exigencias del trabajo sin traértelas a casa.
HipnoterapeutaDip.Hyp. I.S.C.H. APHP
EnglishVivir con más calma y más aguante
Si la presión se ha convertido en tu estado normal, la hipnoterapia puede ayudarte a practicar cómo bajar el ritmo y a responder eligiendo más.

Quizá te suene esto
La cabeza sigue en alerta aunque la presión del momento ya haya pasado.
La tensión, el mal humor o dormir mal se han vuelto lo de siempre.
Descansar cuesta, parece tiempo perdido o no hay manera de reservarle un hueco.
El estrés es una respuesta de protección, no una debilidad personal. Cuando se queda encendido demasiado tiempo, puede afectar a cómo piensas, a cómo te sientes y a cómo funcionas.
La hipnoterapia puede ayudarte a reconocer los desencadenantes, a calmar las respuestas automáticas y a crear patrones que te sostengan mejor, aunque a veces también haga falta ayuda práctica o profesional.
Tu hipnoterapeuta
Hipnoterapeuta clínica titulada. Trabajo con personas adultas, en consulta en Moraira y online. Dip.Hyp. I.S.C.H. APHP.
Si la cabeza y el cuerpo siguen en alerta aunque la presión ya haya pasado, no tienes por qué seguir tirando de reservas. Cuéntame qué te pesa y vemos si la hipnoterapia puede ayudarte a encontrar un camino más tranquilo.
Cuando la presión no afloja
Hay un estrés que sirve, el que afina la atención antes de algo importante, el que empuja a actuar o el que avisa de un problema real. El cuerpo está muy bien preparado para ese estrés.
Pero cuando el estrés se vuelve constante, cuando la sensación de presión no se va del todo, cuando el cuerpo está siempre en tensión, cuando el descanso ya no repara y cualquier cosa pequeña se hace una montaña, el problema pasa a ser la propia respuesta de estrés.
El sistema nervioso no está hecho para quedarse en alerta máxima de forma indefinida. Cuando se queda, los efectos llegan a todas partes: el sueño, la digestión, la concentración, el ánimo, la salud física y las relaciones. Puedes notar aceleración y agotamiento a la vez, sin poder desconectar aunque quieras.
La hipnoterapia ofrece una manera de reajustar ese patrón: calmar la respuesta automática de alarma, ayudar al sistema nervioso a encontrar un estado de fondo más tranquilo y construir otras maneras de responder a la presión.
Reajustar la respuesta al estrés
Buena parte de la respuesta al estrés es automática y viene de patrones, asociaciones y creencias que se han ido formando con el tiempo, más que de la situación en sí. La hipnosis nos permite trabajar directamente con esos patrones, en un estado de calma profunda y atención concentrada.
Según lo que te esté pasando, el trabajo conjunto puede ayudarte a:
Muchos orígenes, un mismo enfoque
La sobrecarga, la presión por rendir, unas relaciones laborales difíciles o el peso de la responsabilidad. La hipnoterapia puede ayudarte a llevar las exigencias del trabajo sin traértelas a casa.
Un cambio, incluso uno deseado, puede estresar muchísimo. Una mudanza, la jubilación, un giro profesional, la muerte de alguien o cualquier acontecimiento importante pueden dejar al sistema nervioso sin suelo firme.
La presión sostenida de una relación difícil o de ciertas dinámicas familiares puede crear un estrés crónico difícil de nombrar y todavía más difícil de resolver en soledad.
Las personas cuidadoras, sea de un hijo, de un padre o de la pareja, suelen llevar el estrés en silencio y sin el apoyo que necesitarían. La hipnoterapia puede darles un espacio reparador y un alivio práctico.
Convivir con un problema de salud, esperar un diagnóstico o acompañar a alguien en su enfermedad puede dejar un estado permanente de ansiedad y de tensión física que la hipnoterapia puede ayudar a aflojar.
Con calma, con atención y muy reparadora
Empezamos hablando de qué aspecto tiene el estrés en tu vida, de las situaciones que lo disparan, de las sensaciones físicas que trae, de cómo te está afectando al sueño, a las relaciones y al día a día, y de cómo sería para ti una vida de verdad más tranquila.
Entre tú y yo vemos qué patrones merece más la pena trabajar. Después usamos la hipnosis para ayudar al sistema nervioso a encontrar un estado de fondo más tranquilo, para reforzar respuestas más calmadas ante los desencadenantes que hoy disparan la reacción de estrés, y para asentar una sensación más honda de sosiego y de control.
Mucha gente vive la sesión en sí como algo muy reparador, un descanso real para el sistema nervioso justo cuando descansar parecía imposible. Sigues plenamente consciente y con el control en todo momento.
Querer cambiar de verdad
La hipnoterapia para el estrés puede encajarte si:
Gratis y sin compromiso
Cuéntame tu historia. Te explico todo sobre la hipnoterapia y me preguntas lo que quieras. Después vemos con calma si te parece el siguiente paso adecuado para ti.
Pregúntame cualquier cosa