La hipnosis, explicada

¿Qué es la hipnosis?

La hipnosis es un estado de atención concentrada en el que te sumerges más en tu experiencia interior y las ideas y sugerencias que te ayudan te llegan mejor. No es dormir, ni perder la consciencia, ni control mental. Casi todo el mundo sigue sabiendo lo que pasa y puede hablar, moverse o parar cuando quiera.

La hipnoterapia utiliza la hipnosis junto con técnicas terapéuticas para trabajar con pensamientos, emociones y automatismos que cuesta cambiar solo con el esfuerzo consciente.

Una escena serena, casi de sueño

No hay una forma correcta o incorrecta de hacerlo, ni necesitas alcanzar una profundidad especial.

Entender la hipnosis

Lo que la hipnosis no es

La hipnosis no es dormir, ni perder la consciencia, ni control mental. Las imágenes de siempre, el vaivén de un péndulo o la gente cacareando como gallinas, vienen del cine y del espectáculo, no de la hipnoterapia profesional.

En una sesión de hipnoterapia participas activamente. Antes de empezar, acordamos qué queremos conseguir con el trabajo, y cualquier sugerencia que utilice va dirigida a apoyar el cambio que tú quieres hacer. Las sugerencias no son órdenes irresistibles: puedes hablar, moverte, preguntar o parar en cualquier momento.

Te lo explico todo con claridad antes de empezar para que estés a gusto y sepas qué esperar. Pregúntame cualquier cosa que te dé curiosidad o que no tengas clara. Me encanta hablar de hipnosis y ayudar a la gente a entender cómo puede ser en su caso.

Cómo funciona tu mente

La mente consciente y la subconsciente

Ilustración de un perfil humano que relaciona la conciencia, la atención focalizada y los patrones automáticos

La mente consciente es todo aquello de lo que te das cuenta ahora mismo: tus pensamientos, tus decisiones y lo que tiene tu atención. Cuando hablamos de «mente subconsciente» nos referimos a los procesos que ocurren de manera automática o fuera de esa atención inmediata, y que influyen en lo que piensas, sientes y haces, muchas veces sin que lo notes.

La mente consciente

  • Se ocupa de aquello de lo que te das cuenta ahora
  • Piensa, analiza y elige a propósito
  • Trabaja con objetivos e intenciones
  • Tiene una capacidad de atención limitada

La mente subconsciente

  • Funciona fuera de la atención inmediata
  • Va formando patrones aprendidos y respuestas automáticas
  • Influye en los hábitos, las emociones, las expectativas y las reacciones
  • Resuelve sin esfuerzo las rutinas que ya conoce

No son dos mentes distintas, y el subconsciente no es una personita escondida que te maneje. Son dos maneras corrientes de nombrar dos formas de procesar la información: una deliberada y consciente, y otra automática y fuera de la atención.

Esto importa en hipnoterapia porque puedes saber perfectamente qué quieres cambiar mientras un patrón antiguo y automático sigue dando otra respuesta. La hipnoterapia permite trabajar con esos patrones para que aparezcan respuestas nuevas.

Cómo se vuelve automático un patrón

Imagina tu mente como un coche

  • Tu mente consciente es quien conduce. Elige adónde quieres ir, hace planes, valora las opciones y está pendiente de lo que ocurre.
  • Tus procesos subconscientes son las destrezas que permiten que buena parte de la conducción salga sola. Son los hábitos aprendidos, las asociaciones emocionales y las respuestas de siempre.

Cuando aprendes a conducir, piensas conscientemente en cada movimiento: los espejos, el embrague, las marchas, el volante. Con la práctica, casi todo eso se vuelve automático. El patrón ya está aprendido y deja libre a la mente consciente para pensar en la ruta o para mantener una conversación.

La mente también aprende de lo que se vive con emoción. Si algo te dio miedo, te avergonzó o te hizo sentir en peligro, más adelante puede aparecer una respuesta protectora en situaciones parecidas. Pasa incluso sabiendo que ahora no hay ningún peligro. Por eso alguien puede pensar de verdad «ya sé que este miedo no tiene sentido» y aun así sentir angustia.

Durante la sesión

¿Qué ocurre durante la hipnosis?

Te guío hacia un estado más concentrado y absorto con palabras, imágenes y atención. No hay ningún examen que aprobar ni un momento exacto en el que tengas que sentirte «hipnotizado». Estoy atenta a cómo respondes y adapto la sesión a ti.

Según lo que estemos trabajando, la parte terapéutica puede incluir imágenes, metáforas, sugestión, exploración u otras técnicas. Cualquier sugerencia que utilice irá en la dirección que hayamos acordado entre los dos. Puedes hablar, responder y participar activamente.

Al terminar, te devuelvo la atención a la habitación con suavidad. Mucha gente se siente en calma o con energía renovada; otras personas se quedan pensativas, emocionadas o sencillamente igual que antes. Puede que notes cambios enseguida, o que sigan apareciendo después de la sesión.

¿Tienes alguna duda?

Pregúntame cualquier cosa sobre la hipnosis.

No hace falta que entiendas la hipnosis antes de escribirme. Yo te la explico con claridad y resuelvo tus dudas.

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Hipnoterapeuta titulada y acreditada